Reseña Lola y el chico de al lado



Lola Nolan es una diseñadora en ciernes y no cree en la moda. Ella cree en las prendas llamativas. Las más expresivas, más brillantes, más divertidas, más salvajes, esas son las mejores. Sin embargo, a pesar de que el estilo de Lola es escandaloso, ella es una hija devota y amiga con grandes planes para el futuro. Todo es perfecto hasta el momento en la relación con su atractivo novio roquero, hasta que los temidos gemelos Bell, Calliope y Cricket regresan al barrio. Cricket (un inventor superdotado con talento) regresa y da dos pasos más allá de la sombra de su hermana gemela, volviendo así con fuerza a la vida de Lola. Ella deberá meditar los sentimientos que tiene hacia el chico de la puerta de al lado.


Cuando leí Un beso en París me quedé totalmente maravillada por la escritura de Perkins. Realmente la autora tiene ese pequeño toque especial que logra cautivar al lector, es algo casi imperceptible, pero está ahí. La historia de Anna y Étienne me enamoró totalmente, así que en cuanto tuve oportunidad me hice con Lola and the next door, o como ha sido titulado en español: Lola y el chico de al lado.

Era inevitable ir con expectativas altas tras leer la primera novela, así que me he llevado un pequeño batacazo. Ejem. Tampoco es que fuese la caída de mi vida, pero sí esperaba algo más. A pesar de que me han gustado muchas cosas de este segundo libro, me ha faltado algo y reconozco que no me he sentido demasiado identificada con la protagonista, así que empezaré hablando de Lola.

Lola es una chica de diecisiete años a la que le apasiona la moda. Cada día viste de un modo diferente, con pelucas distintas y de colores, y refleja así su estado de ánimo ―por decirlo de algún modo, ya que no me quedó demasiado claro al final―. Lola tiene un novio, Max, que está lleno de tatuajes, toca en una banda de música y es más mayor que ella (tiene veintidós años, creo). Además, ha sido criada por una pareja de homosexuales, ya que su madre siempre tuvo problemas con las drogas.

Por otra parte tenemos a Cricket. Él es el chico de al lado. O, mejor dicho, era el chico de al lado. Y ahora ha regresado a su antigua casa. Cuando Lola lo descubre, entra en estado de pánico y es que no es fácil volver a reencontrarte con tu primer amor, especialmente justo ahora que tiene novio.
Cricket es un chico al que le apasiona crear inventos y que estudia ingeniería en la universidad. Básicamente, es un genio. Siempre ha vivido a la sombra de su hermana Calliope, patinadora sobre hielo profesional, y por culpa de ello se ha pasado la vida viajando junto a su familia y pendiente de su hermana gemela las veinticuatro horas del día, quedando él siempre en un segundo plano.

Los personajes son bastante peculiares y me han gustado, pero no pueden hacerle sombra a Anna y Étienne ―los cuales, por cierto, aparecen en esta novela como segundarios. Y debo decir que ha sido un placer volver a encontrarme con ellos―. En ciertos momentos Lola me ha sacado de quicio, no he logrado comprenderla del todo. Es un personaje diferente y quizá por eso me ha resultado difícil entender sus sentimientos y su forma de plantear algunas situaciones que se dan a lo largo de la novela.

En cuanto a Cricket… en fin, es encantador, no voy a negarlo. ¿Quién no querría un Cricket en su vida? Pero ―y es un pero importante― me ha resultado demasiado perfecto. Demasiado, de verdad. Ya sé que los personajes de las novelas juveniles suelen ser tan geniales que se vuelven irreales, pero Stephanie Perkins no es ese tipo de autora y una parte de mí deseó que al final de la novela Cricket se revelara contra las injusticias que le rodean y alzase la voz de una vez por todas. Pero no ocurrió. No quiero deciros nada más sobre por qué opino que él debería haber estallado, para no revelaros parte de la trama.

Y ahora que he comentado los puntos que menos me han gustado de la novela, pasemos a los detalles que me han enamorado.

Los padres de Lola. Me ha parecido una idea genial, original y rompedora por parte de la autora. Son homosexuales ―es más, uno de ellos es su tío―, y son, además, sumamente estrictos con Lola. Vigilan cada paso que da con su novio, a dónde va y a de dónde viene… Debo reconocer que he soltado más de una carcajada en ciertas escenas.

Como es habitual en las novelas de Stephanie Perkins encontraremos diálogos para enmarcar. Hay muchas frases que me hicieron suspirar; es impresionante como la autora logra con pocas palabras emocionar al lector y retorcerle el corazón. Tiene una forma de escribir preciosa.

La novela se lee en un suspiro, eso sí. Imposible dejarla a medias para irte a dormir, tendrás que terminarla casi por obligación. Me sabe mal devorar un libro de este tipo, siempre tengo la sensación de que lo disfruto menos por leerlo a tal velocidad, pero en ocasiones es inevitable. Cuando menos te das cuenta, ya has llegado a la última página y empiezas a echar de menos a Lola, Cricket, Anna, Étienne…


A pesar de que, para mí, no ha superado Un beso en Paris, es una novela contemporánea perfecta para pasar el rato. La escritura de Perkins sigue haciendo de las suyas y en esa ocasión nos transporta a San Francisco para descubrir la tierna historia de amor entre Lola y Cricket. Sin duda, recomiendo su lectura. 
Reacciones:

8 comentarios:

  1. Todavía no he leído nada de la autora pero tengo intención de remediarlo jejeje

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    1. ¡Sí! Te recomiendo muchísimo el primero, el de "Un beso en París"!

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  2. No me gusta nada el nombre del chico xD, pero bueno... ¡es lo que hay!. La verdad es que dudo bastante que me guste más que Un beso en París pero, aún así, estoy deseando leer esta historia :)

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    1. Uhmm... es raro, pero luego en el libro suena mejor, no sé, jaja.
      Es difícil superar Un beso en París. Pero a pesar de eso, Lola y el chico de al lado, sigue siendo una gran novela contemporánea (teniendo en cuenta que, sinceramente, no hay demasiadas novelas contemporáneas que sean memorables, al menos no entre las juveniles que he leído yo).
      Besos y gracias por pasarte!

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  3. Es la primera reseña que leo del libro, supongo que es difícil superar a Un beso en París, aunque yo no lo he leído pero como gusta tanto xD. Me llama mucho aunque primero quiero Un beso en París.

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    1. Sí, es difícil superarlo, pero aun así este no está nada mal!

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  4. Soy la idiota que siempre saca parecidos, pero Lola me recuerda mucho a Clementine de la película Olvídate de mí, una película preciosa, pero no parece que el resto del libro que se parezca mucho.

    ¡Saludos!

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  5. TIENE SPOILERS!
    A mí lo que más me molestó de Lola fue que, se "quejaba" de que Max era celoso (bueno, lo ponen como el malo controlador), cuando ella en realidad le mentía para pasar tiempo con Criket, y a su vez le hacía daño a éste repitiendole todo el tiempo tengo novio, tengo novio, pero no lo dejaba dejarla.

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