Reseña Cartas desde la isla de Skye - Jessica BrockMole

—Título: Cartas dese la isla de Skye
—Autor: Jessica BrockMole
—Editorial: Grupo Planeta
—Precio: 18.50€
—Páginas: 288
Sinopsis
Marzo de 1912. Elspeth Dunn —una joven escritora que jamás ha abandonado su hogar en la remota isla escocesa de Skye— recibe la carta de un admirador norteamericano. La firma el universitario David Graham y supone para ella una puerta al mundo.
A medida que los dos se vuelcan en la correspondencia —compartiendo sus esperanzas más atrevidas y sus mayores secretos— su intercambio acaba convirtiéndose en amistad y, con el tiempo, en amor. Cuando estalla la primera guerra mundial, David se alista como voluntario y la correspondencia se trunca.
Junio de 1940. En plena segunda guerra mundial, la hija de Elspeth, Margaret, se enamora de un piloto inglés. Su madre trata de disuadirla; sabe, por experiencia, lo doloroso que es mantener una relación en tiempos de guerra. Un día Elspeth desaparece dejando unas cartas tras de sí. Margaret se adentra con ellas en un pasado del que nada sabía.


Quise leer esta novela desde que salió a la venta. Los libros ambientados en la guerra me atraen por alguna razón que desconozco, así que cuando me enteré de que, además, estaba narrado de forma epistolar, me lancé rauda y veloz hacia él. Tras haberlo leído en una semanita, puedo decir que la novela es entretenida y está muy bien en general, pero no me ha llegado como pensé que lo haría ni me ha hecho sentir un mar de emociones. Por el contrario, me he sentido como una lectora que lo ve todo desde una posición lejana y no llega a atisbar los sentimientos que, probablemente, la autora pretendía trasmitir.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que, en realidad, nos narran dos historias, aunque una de ellas es sin duda la que tiene el verdadero protagonismo: la primera, la realmente importante, está ambientada en la primera guerra mundial mientras que, la segunda que sirve como hilo conductor, se sitúa en la segunda guerra mundial.

A través de un sinfín de cartas, vamos conociendo la difícil historia de amor que se desarrolla entre Elspeth y David.
Ella, una joven poeta y soñadora, vive en la isla de Skye y es incapaz de salir de allí, pues teme al mar y nunca ha conseguido subirse a un ferry y ver el mundo que hay más allá de su pequeña isla; de modo que, cuando le llega una carta de un joven admirador americano, supone para ella toda una novedad en su asentada vida. Conforme las cartas que intercambian entre ellos van aumentando, el lector va siendo testigo de cómo, lo que comienza como una bonita amistad, termina derivando en sentimientos mucho más profundos.
Por otra parte, David es una joven americano de familia acomodada, amante de la literatura, que a pesar de tener una buena vida, no parece encontrar su verdadero lugar en el mundo. De un modo u otro, las cosas siempre terminan torciéndose y no tiene demasiado claro qué quiere hacer con su vida. Cartearse con Elspeth, termina convirtiéndose en algo mucho más importante de lo que parecía en un principio.

Respecto a los dos personajes principales de esta novela, creo que es primordial destacar que ambos me han parecido muy originales, en el sentido de que no los considero nada tópicos, sino todo lo contrario. Él no es el habitual americano fantástico que nos presentan en la mayoría de las novelas y películas, guapo e imponente; mientras que ella tampoco es la típica damisela en apuros que se desvive por contentar a los demás. De hecho, la protagonista esconde más de un secretillo que iremos conociendo conforme avance la novela.

Pero (sí, tenía que haber un pero), a pesar de que ambos me han parecido originales y eso es de valorar a día de hoy, a mí, particularmente, no me han gustado. No he llegado a comprenderlos bien (creo) y, en ocasiones, he terminado juzgándoles interiormente pues, ciertas cosas que hacían, no me parecían del todo correctas. Además, a veces se profundizaba mucho en la pasión literaria que les unía a ambos, por ejemplo, mientras que otros temas y cuestiones, que me parecían mucho más importantes, la autora los dejaba de largo o los comentaba como de pasaba, cosa que me sorprendía y enfadaba a un mismo tiempo.

También encontramos algunos personajes secundarios, aunque son más bien escasos. Uno de ellos, el hermano de Elspeth me ha parecido que estaba bien perfilado. Sin embargo, todos los demás se quedan un poco cojos, algo desdibujados, no he llegado a imaginármelos siquiera: en mi cabeza, no tienen rostro ni me hago una idea previa de ellos.

A pesar de ello, es una historia bonita. Creo que no me ha llegado tanto por el detalle de no congeniar con los protagonistas, razón por la cual me daba un poco igual cómo terminase su historia. Y otro de los puntos que en mi opinión ha fallado, ha sido la ambientación. Teniendo como marco la primera guerra mundial, en ningún momento he sentido ese cosquilleo, ese temor y esa angustia que otros libros, narrados en esa época, han logrado despertar en mí. Pienso que esa parte se podría haber aprovechado un poco más.

Sin embargo, considero que es una novela entretenida y se lee muy rápido. Además, me encantan los libros escritos de forma epistolar, es como un soplo de aire fresco al cambiar el formato de la narración. Estoy segura de que, a los más románticos, les gustará este libro, especialmente si buscan leer una historia bien hilada, sencilla y sin demasiadas pretensiones.

Para leer el texto, subraya el espacio en blanco.
Respecto a lo que comentaba sobre la actitud de los personajes, una de las cosas que más me sorprendió fue hacia el final de la novela, cuando ella se queda embarazada. En un primer momento, me dejó a cuadros la actitud de él pero, lo que realmente no comprendí, fue cuando en las siguientes cartas hablaban sin cesar sobre libros e historias diversas y, después, en el posdata, te aclaraban cosas sobre el embarazo, rollo: “PD: He abortado. Supongo que era lo mejor”. O “PD: Siento lo del aborto. Sí, puede que tengas razón”. ¡Pero bueno, chicos, un poquito de sensibilidad, que es un tema importante!
Cartas desde la isla de Skye, es una novela entretenida narrada de forma epistolar y ambientada, principalmente, en la segunda guerra mundial. A pesar de que se lee muy fácilmente, no he llegado a conectar con ninguno de los personajes principales, pero creo que es una buena apuesta para pasar una tarde agradable con una lectura ligera y fácil de leer.
Reacciones:

2 comentarios:

  1. Lo tengo pendiente en la estantería y me llama bastante la atención, yo no he leído casi ninguna novela epistolar así que a ver qué tal
    Besos

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