Reseña Yo te miro - Irene Cao

—Título: Yo te miro
—Autora: Irene Cao
—Saga: #1
—Editorial: Punto de lectura
—Páginas: 352
—Precio: 6€

Sinopsis
Elena tiene veintinueve años, una belleza inocente y descarada y aún desconoce la pasión. Su mundo está hecho de arte y de colores, los del fresco que está restau­rando en Venecia, la mágica ciudad que la vio nacer.
Hasta que encuentra a Leonardo, un chef de fama internacional que irrumpe en su vida y le da un vuelco a su historia de amor en ciernes con Filippo, a la idea que siempre ha tenido de sí misma y, sobre todo, a su manera de vivir el sexo.
Le abrirá las puer­tas de un paraíso sexual inexplorado del que solo él posee las llaves. Los secretos de la cocina no son los únicos que conoce y guiará a Elena, ayudándola a su­perar sus límites, hasta llegar al confín más dulce y ex­tremo de la obsesión. No obstante, hay una condición...


No iba con ninguna expectativa a la hora de leer este libro. De hecho, comenté tras la reseña de Real que no pensaba leer más libros de corte erótico hasta el momento, a excepción de éste, que ya me esperaba en la mesita de noche. Y cuál ha sido mi sorpresa al encontrarme una novela que, aunque no pasa de ser entretenida, ha conseguido que la devore en un solo día. Si os digo la verdad, me ha sorprendido lo mucho que me ha enganchado, puesto que esperaba encontrarme con otro libro repleto de escenas sexuales que terminan resultando pesadas para el lector y una trama insustancial. Por suerte, aunque todavía no tengo claras las razones, Yo te miro, de Irene Cao, ha logrado mantenerme pegada a sus páginas y desear que quiera leer su segunda parte (y eso… eso sí que es ya algo inaudito).

La historia, así como los personajes, no son nada del otro mundo pero, como digo, tiene un algo que te fuerza a continuar leyendo para saber qué ocurrirá. Todo da comienzo cuando a Elena, una joven que se dedica a la restauración de arte, le comunica su jefe, un Conde, que a partir de ahora se quedará a vivir en la casa donde trabaja un conocido chef, encargado de dirigir uno nuevo restaurante en Venecia.

La llegada de Leonardo, supone para Elena todo un cambio en su vida. Leonardo es un hombre despreocupado y misterioso que, en esencia, tan solo busca placer en la vida; todo lo contrario a Elena que, habitualmente, tiene a contenerse y es una chica tímida y poco dada a la improvisación. Los personajes son bastante contrarios entre sí, a pesar de que a Leonardo no llegamos a conocerlo bien, por no decir que cuando la novela termina apenas sabemos todavía nada de él. Eso en parte me ha gustado (deja espacio para que la cosa se torne más interesante en los siguientes libros que componen la trilogía) y en parte no, porque dado que la historia está relatada en primera persona del presente por Elena, da pie a que el lector no entienda por qué ella se enamora de él. Es decir, en todo momento he comprendido las razones que pueden hacer que Elena se sienta atraída por Leonado, pero desde luego no enamorada. De cualquier modo, a estas alturas, ya estoy más que acostumbrada a que en muchas novelas tienda a confundirse la tensión sexual con amor.

La edición italiana me ha parecido muy original, similar a
lo que se hizo en España con "El lado explosivo de Jude".
Uno de los puntos fuertes de la novela, es el ritmo. Afortunadamente, la autora no escribe nada mal y sí que nos relata minuciosamente el entorno que, al ser Venecia, le da un toque especial. La ambientación, como digo, está bastante lograda y ello ayuda a que el lector se introduzca en la historia y se deje llevar. Además, por suerte para mí, a pesar de que sin duda catalogaría esta novela como erótica (dado que el sexo es el eje central de la misma, en torno al que se me mueven los protagonistas), no abusa de escenas sexuales, no te agobia con trescientos encuentros entre la pareja hasta el punto de que, hastiada, te plantees la posibilidad de meterte a monja y acabar con todo. Irene Cao ha sabido repartir muy bien ese tipo de escenas, de modo que no se conviertan en un escollo para el lector y éste termine saltándose hojas para ir a la trama en sí que, al fin y al cabo, aderezada con sexo o sin él, es lo que finalmente más interesa.

Más allá de ese detalle que agradecí, también quiero mencionar que las escenas sexuales, a pesar de ser muy explícitas, no son vulgares. Es decir, la autora tiene un filtro, no va más allá, se abstiene bastante de utilizar palabras como “polla” o similares. Qué vamos, a mí me da un poco igual, aunque sí es cierto que he leído libros eróticos que me han hecho pensar en arrancarme los ojos, pero lo vi como un punto positivo porque, como digo, cuanto más sutil fuese el libro y menos escenas del estilo tuviese, para mí mejor, puesto que estoy muy saturada de este tipo de lecturas.

La historia en sí no tiene mucha miga, así que imagino que lo mejor es no desvelaos demasiado pero, vamos, ya os adelanto que desde la primera página se entiende que hay un tercero en discordia (ese personaje, además, me ha gustado más que el mismo protagonista) y también tenemos por ahí algún secundario que otro, aunque son más bien escasos, a excepción de Gaia, la típica mejor amiga de la protagonista alocada y divertida que, casi siempre, termina por despertar la simpatía del lector.

Ahora bien, dejando a un lado los puntos positivos, sí que es verdad que el tema que trata la novela, la búsqueda insaciable del placer hasta el punto de aplastar cualquier ideal moral, es bastante cuestionable. No sé hasta qué punto porque, bueno, es una novela, no se le debería de dar más vueltas, pero sí recalcar que a veces me ha chocado un poco, especialmente cuando Elena se vuelve un poco sumisa, y no en la cama en sí, sino mucho peor: fuera de ella. Es complicado para el lector ser testigo de su debilidad frente a Leonardo.

Y el final… ¡menos mal que sé de antemano que se trata de una trilogía! Podría haber sido perfectamente un desenlace cerrado, como si se tratase de un libro autoconclusivo. De hecho, tenía su aquel, su moraleja. Pero no os dejéis engañar, porque la historia continúa con “Yo te siento” y por último “Yo te quiero”, novelas que probablemente leeré dado que, como os digo, es un libro que te fundes en apenas un día y, de vez en cuando, me gustan este tipo de lecturas que consiguen absorberme.

Yo te miro es una novela de corte erótica bastante ligera y entretenida que se lee en un suspiro. La autora no abusa de las escenas sexuales, de modo que resulta más ameno para el lector. A destacar, la ambientación bastante cuidada en comparación a otras novelas del género.
Reacciones:

2 comentarios:

  1. Hola!
    Siento decir que no me convence.
    Gracais por la reseña!
    Besos!

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  2. Hola!! A Arielgrey seguro que le gustaría ;) Y la verdad es que se agradecer que el lenguaje sea cuidado. No podemos con los libros en los que el lenguaje es demasiado explícito... XD
    Un abrazo fuerte!

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